La historia

Esta historia nace de un padre con seis hijos. Un padre enamorado del tenis que por muchos años busca de transmitir su pasión a todos sus hijos, con la esperanza que alguno de ellos se convierta si no en un campeón, al menos en un campeoncito.

Por desgracia, ninguno lo contenta con este deseo, pero en edad adulta, cuando ya había perdido los esperanzas, Alberto y Andrea (los dos hijos más jóvenes) se vuelven a acercar al tenis, iniciando a cosechar esos halagadores éxitos, a los cuales, el padre ya había renunciado a presenciar. Una pasión que resurge y que se transforma en un deseo de “hacer algo en el mundo del tenis”.

“La pasión por este deporte nació gracias a nuestro padre” – dice Andrea – “que un poco como el padre de André Agassi, que durante toda su vida soñó tener hijos campeones de tenis, nos inscribió a los seis en los cursos desde temprana edad. Ninguno se convirtió en un campeón, pero hemos estado todos conectados con este mundo”.
Y Andrea decide hacerlo no solo jugando: transforma su pasión en una idea, inventado una marca que expresa ese sentimiento que impera en cada verdadero tenista apasionado: un amor tan grande de hacerte “odiar” el tenis, el sentimiento de rabia y perseverancia, la obstinación y la alegría, las ganas de escapar y romper todo, la exaltación de un punto arrancado.
I HATE THIS GAME

Así toma forma una colección de camisetas, la primera línea de camisetas I HATE THIS GAME.
Y es en ese momento que el proyecto de Andrea “encuentra” a los otros dos hermanos: Alberto y Giulia, que desde hace 20 años manejan juntos una agencia de eventos y comunicación. El primero tiene 20 años de experiencia comercial, la segunda 25 años de vida dedicada a la creatividad y a la comunicación. La unión se concreta: la idea, la pasión y la experiencia de quien comunica.
Para continuar la historia en la senda de la pasión por el juego: la misma que había vestido seis conjuntos de tenis a seis jóvenes hijos de un padre enamorado del tenis.